30 de marzo de 2018





La soledad, mi mejor compañía
Por
Gabriela Torres
Estudiante de Derecho

A la luz de la publicación de Sarah Pérez, titulada: En el camino aprendí y publicada en este Blog: Unibe Escribe.

Alguien una vez dijo:
Las personas que no saben estar solas son las que más solas están.

… ¿Qué YO he aprendido en mi camino? Si algo aprendí fue a estar sola. Si algo aprendí en lo poco que llevo de vida es que estar sola no es tan amargo, ni tan triste como dicen. Me atrevo a decir que es todo lo contrario, es una situación que favorece el autoanálisis, la reflexión y el amor propio.
Un par de años atrás perder una relación con alguien que quería mucho me hubiese puesto a llorar como una magdalena. Y es que se me decía tantas veces que yo era especial y única, pero nunca pude encontrar a alguien con el coraje de quedarse conmigo. Me desesperaba y mi cabeza daba vueltas buscado un por qué.
Pero con el tiempo a solas que me regalaron me di cuenta de que las personas a lo largo de nuestra vida van y vienen, no hay nada que pueda hacer para detenerlo, y eso está bien. En cada pérdida pude encontrar nuevas maneras de ver la vida; que cada persona que se cruza en nuestro camino está ahí para enseñarnos lecciones; que tener a alguien no es pertenencia, sino estancia; y lo más importante, en la soledad estaba yo, y yo soy más que suficiente, soy mi mayor confidente, mi mejor hombro para llorar y mi proyecto más grande.
Por eso, hoy en día, no me arrepiento de todas las personas que no tengo, de las que dejé pasar y de las que permití que se fueran sin mí, puesto que cada una, de una forma u otra, me hicieron quien soy ahora.
Para mí, estar sola es la mayor de las libertades.
Para mí, estar sola es la mejor forma de compañía.
Para concluir agregaría a este texto de Gabriela lo que alguna vez leí y me quedó como principio de vida:
“Pretender que otras personas nos hagan felices y llenen todas nuestras expectativas es una fantasía narcisista que sólo trae frustraciones”.
“Por eso, ámate mucho, madura, y el día que puedas decirle al otro “sin ti me la paso bien”, ese día estarás más preparado para vivir…”


16 de marzo de 2018





 EN EL CAMINO APRENDÍ
Por:
Sarah María Pérez Tio
                          Estudiante de UNIBE                         

“En el camino aprendí que llegar alto no es crecer”    
“En el camino aprendí que no se es feliz por sonreír”
      “Cuando el dolor te agobie y no puedas ya sufrir, descansar acaso debes, pero nunca desistir”                                                              

En el camino aprendí que muchas personas se pasan la vida buscando la felicidad, pensando que la encontrarán al final del trayecto, pero déjame decirte que la felicidad no se encuentra en el final sino en el camino en sí, en verdad si te pones a pensar la felicidad es el camino. Pensamos que después de terminar la universidad, al encontrar un trabajo, al casarnos, al tener hijos, al retirarnos seremos finalmente feliz, pero ciertamente esa felicidad que tanto anhelamos la proyectamos en una circunstancia, en un hecho y no en el camino.
En el camino aprendí que la vida es como una montaña rusa, está llena de caídas y fuertes tropezones, pero también está llena de subidas y éxitos que logramos con perseverancia y fe. Siempre tendremos obstáculos, siempre habrá esa misma piedra que no nos permitirá seguir adelante por más que luchemos por quitarla del camino. No te dejes vencer por los obstáculos que la vida te presenta, en cambio, tómalos como una nueva oportunidad para crecer y alcanzar la grandeza.
En el camino aprendí que no existe ni un ahora ni un después, la vida es momentánea, algo pasajero y en cualquier momento podemos ser arrebatados de ella. Deja de esperar y empieza a vivir porque viviendo encontrarás el amor, encontrarás paz y armonía y encontrarás la verdadera felicidad.
En el camino aprendí que los amigos son la fortaleza de nuestro corazón,  nuestra fogata en las noches frías, nuestra luz en la oscuridad y nuestra esperanza en los tiempos en los que la duda se apodera de nuestra conciencia. Son aquellos que siempre estarán ahí para acompañarnos por el camino del éxito, sin esperar nada a cambio, pues son aquellas personas que deciden caminar juntos a nosotros sólo por amor.
“En el camino aprendí que llegar alto no es crecer”, y curiosamente esta es la verdad, ¿De qué nos sirve llegar a la cima a cuestas de los demás? Detente a pensar si en verdad vale la pena pisotear a otros para alcanzar una meta, ¿Es que nos hemos olvidado de la moralidad? ¿Qué significa ser una persona con valores y principios? Aprende a luchar por ti y para ti, sin hundir a los demás, sin apagar la luz ajena, para que la tuya cobre más fuerza, porque al final de cuentas la vida se trata del sentido que tú quieras darle junto a las personas con las que tú quieras estar.

26 de febrero de 2018

UNIBE, investigaciones y el dengue
Publicado el: 24 febrero, 2018
Periódico Hoy


Uno de los componentes fundamentales, propios de la naturaleza de la universidad, es la investigación. Unibe lo ha tomado muy en serio en este ámbito y ha puesto toda su atención en la investigación y en la docencia, tanto para la formación de sus estudiantes como también para aportar a la sociedad con sus estudios y hallazgos, a través del Decanato de investigación y de otras instancias creadas para fortalecer la misma como es el Instituto de Medicina Tropical y Salud Global (IMTSAG) 
El intelectual dominicano José Silié Ruiz ha escrito un artículo en este ámbito el sábado 24 de febrero que merece ser publicado en este blog. Veamos el artículo.

La Universidad Iberoamericana (UNIBE) celebró la pasada semana la 1era. Jornada Aniversario 
del Instituto de Medicina Tropical y Salud Global (IMTSAG). Esta institución científica de la universidad busca promover a los futuros líderes, practicantes, educadores e investigadores en Salud Pública y Salud Global de la educación más relevante y de más alta calidad en las áreas de mejores prácticas en salud global, investigación en las ciencias básicas e investigación clínica. A su inauguración en el Hospital de la Diabetes, hace ya un año y a esta jornada, asistimos en representación de la Academia de Ciencias de la República Dominicana.
Las palabras de bienvenida a los presentes fueron expresadas por el señor rector de la institución,el gran amigo Dr. Julio Amado Castaños Guzmán, en sus palabras refiriéndose a mí muy gentilmente me definió como: “un distinguido profesor y un eminente hombre de ciencia”, ellos todos en la familia Castaños Guzmán, se caracterizan por una gran inteligencia y un trato refinado.
El Dr. Robert Paulino, quien dirige el organismo de investigación, nos dio un resumen de las actividades desarrolladas por el IMTSAG, una sorprendente actividad científica del más alto nivel con: investigaciones, publicaciones en revistas científicas de gran prestigio, participaciones con ponencias en congresos internacionales, asesorías, etc. Es decir, que la institución debe ser considerada una honra para el país.
La perspicaz Dra. Aida Mencía Ripley presentó al expositor de esa mañana, el Dr. Pedro M. Alarcón Ebal, entomólogo español, quien nos brindó una excepcional disertación sobre el dengue. En la oportunidad, el muy didáctico expositor dio inicio a su conferencia con un pensamiento de Yuval Noah: “El mayor descubrimiento científico fue el descubrimiento de la ignorancia. Una vez que los humanos se dieron cuenta de lo poco que sabían sobre el mundo, de repente tuvieron una muy buena razón para buscar nuevos conocimientos, lo que abrió el camino científico hacia el progreso”. De acuerdo a sus juicios los dominicanos somos unos “expertos” en Dengue, sabemos que se transmite por el mosquito Aedes Egiptus, conocemos los daños importantes a la salud, que se acompaña de mortalidad; que se reproduce en las aguas retenidas, sin embargo al margen de lo anterior, dejamos botellas, gomas viejas, envases en el patio, en los callejones, en jardines, en los floreros etc., para que ese mosquito se reproduzca. Enfatizó que es necesario continuar con la educación popular, que es como un árbol, se siembra la semilla y luego se divide en frondosas ramas. Mencionó a Carlos J. Finlay, médico cubano que el 18 de febrero del 1881 presentó su más grande y original aporte a la medicina del siglo XIX: la revolucionaria teoría científica del contagio de las enfermedades a través de un ente intermedio, así como el postulado más valioso expuesto hasta ese momento para la prevención y profilaxis de muchos padecimientos epidémicos y contagiosos, la supresión del vector transmisor de la enfermedad. En este caso, el mosquito es el transmisor. En honor a él se celebra el 3 de diciembre el Día de la Medicina Latinoamericana.
Enfatizó el didáctico expositor que para la erradicación de cualquier tipo de enfermedad o epidemia transmitida por un vector, que en el Dengue es el mosquito Aedes quien lo transmite, se hace necesaria la participación comunitaria. Este no es más que el proceso por el cual los habitantes de las comunidades individual y/o colectivamente asumen responsabilidades para identificar necesidades, perfilar potenciales soluciones y planificar las estrategias ante un problema. Esto no solo garantiza la sostenibilidad de los logros en términos de prevención, sino que, desde una perspectiva económica, posibilita el ahorro de recursos institucionales o gubernamentales. El distinguido investigador terminó su interesante plática, con seis preguntas sobre el manejo de las epidemias del dengue: ¿Qué pasaría con las enfermedades por arbovirus? 1- si planteamos el problema como un asunto de Estado, 2- si proveemos la capacitación de personal interdisciplinar, 3- si conferimos mayor importancia a la medicina preventiva, 4 – si incorporamos activamente estas temáticas al currículo escolar, 5- si revitalizamos las investigaciones biomédicas en el país y 6- si acercamos la ciencia a la sociedad de un modo más eficiente. Soy de opinión que, si cumplimos con todos estos cuestionamientos, la salud del pueblo dominicano fuera mucho mejor. Haga usted un ejercicio simple, al terminar esta lectura sabatina, revise si en su entorno hay agua estancada sea limpia o sucia, si usted ve unas larvitas en movimiento, ¡peligro!



7 de febrero de 2018


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La investigación y el formato APA en UNIBE
Consulta a estudiantes de término

Se le preguntó, a través de un foro, a un grupo de estudiantes activos, de término, de la Universidad Iberoamericana, UNIBE, cómo perciben el rol y el desempeño de UNIBE de cara a la Investigación Académica y el uso del formato o estilo APA. La pregunta en el foro fue:
¿Cuál es tu percepción sobre la postura de UNIBE frente a la investigación académica y el uso del formato o estilo APA?
Estas fueron sus reflexiones y consideraciones (Solo cambié tipografía y el tamaño de las mismas, se escogieron algunas opiniones, pues eran muchas, pero todas siguen la misma percepción):

APA en UNIBE - Nicole Baez 15-0694
de Nicole Aimée Báez Ortiz - miércoles, 31 de enero de 2018, 15:17
Considero que la implementación del uso de la norma de redacción APA es un factor característico de la Universidad Iberoamericana UNIBE, ya que desde el inicio de la vida universitaria de los estudiantes, se les exhorta a seguir con rigurosidad la norma APA.
Este uso de la norma APA es fundamental para el reconocimiento y publicación de los trabajos realizados por colaboradores, docentes y estudiantes dentro de la organización, ya que para la publicación no solo a nivel nacional, sino también global es necesario contar con este marco de referencia para garantizar la calidad del trabajo expuesto. 
Para concluir, es necesario reconocer el esfuerzo de los docentes por seguir el camino de la excelencia. 
 Nicole Aimée Baez 15-0694

Opinión de Kevin Calderón 15-0985
UNIBE es una universidad con un enfoque diferente a demás, ya que se encargan de crear líderes para el futuro, además cuenta con departamentos como el CIDE para promover los emprendimientos y poder ayudar a cualquier estudiante a desarrollar una idea en una realidad. La Universidad Iberoamericana (UNIBE) enseña, utiliza y promueve el formato APA en todas sus carreras, ya que es el formato elegido por la universidad para desarrollar todos los trabajos e investigaciones dentro de la misma. También se debe desatacar que UNIBE posee uno de los primeros lugares en cuanto a investigación académica nos referimos, estando por delante de las demás universidades Dominicanas y contando con investigaciones que han beneficiado a la sociedad Dominicana.
  Jose Enrique Cruz
Opinión de Jose Enrique Cruz Guzman - martes, 30 de enero de 2018, 09:51

Unos de los puntos más importante que tiene Unibe es enfocarse siempre en el modernismo para la enseñanza hacia los alumnos, ya sea con los métodos que implantan los profesores y las plataformas que utilizan para las realizaciones de asignaciones, búsqueda de información, publicación de notas, etc., también en estos últimos años están viéndose el cambio de algunos profesores ya que el método que estos utilizaban no iban acorde con el método de enseñanza que están implantando, debido a las actualizaciones de las universidades extranjeras las cuales son partes muy importantes en su estrategia, estos aliados son parte primordial en el mismo ya que les favorece al tener el mismo método de enseñanza para cuando se haga algún intercambio entre universidades aliadas el estudiante no tenga ninguna duda para el desarrollo de la materia.


Opinión Rosaly Cruz 16-0932
de Rosaly Cruz Coste - domingo, 28 de enero de 2018, 23:19

La Universidad Iberoamericana siempre se ha preocupado por mantener a sus estudiantes a la vanguardia en cuanto a temas de interés relacionados con el aprendizaje y práctica del estudiante. Es por ello que ha implementado desde hace tiempo la aplicación del formato Apa, debiéndose esto esencialmente a la importancia del dicho formato a nivel internacional, ya que el mismo permite que los trabajos escritos tengan más claridad y una interpretación más sencilla. En cuanto a la investigación académica, Unibe facilita el acceso a información objetiva a cada alumno, a través de la biblioteca, la base de datos Ebsco, entre otras.

Rosaly Cruz 16-0932


Cesar Tapia 18-0348. Formato APA.
de Cesar Antonio Tapia Barredo - miércoles, 24 de enero de 2018, 19:02

Sobre UNIBE y la investigación académica sé que UNIBE es la universidad líder en nuestro país en cuanto a la realización de investigaciones académicas que la lleva a ser categorizada como la Mejor Universidad Dominicana del 2017 según QS World University Ranking. UNIBE lleva a cabo estas investigaciones a través de su Decanato de Investigación Académica en los departamentos de ingeniería y ciencia de la medicina mayoritariamente. Sin duda la investigación es un elemento importante de nuestra universidad.
Sobre UNIBE y el formato APA, sé que los trabajos profesionales, al igual que los trabajos presentados que le corresponde dar crédito al autor original, se debe hacer en formato APA.
Opinion Andres Cueli
de Andres Alberto Cueli Venta - miércoles, 24 de enero de 2018, 13:23

UNIBE desde el primer dia se encarga de desarrollar en el estudiante el valor de la honestidad. UNIBE busca jóvenes emprendedores y sobre todo trabajadores, que se mantengan buscando dia a dia la excelencia. El sistema APA es el estilo o modelo el cual la universidad exige en sus trabajos y/o documentos. Para ser un estudiante excelente se debe trabajar bajo este estilo, primero porque es el estilo utilizado para cualquier tipo de documento mundialmente y segundo porque es un estilo que te enseña a trabajar organizadamente. Pienso que UNIBE está haciendo un buen trabajo cambiando la mentalidad del estudiante, para que el estudiante salga como un profesional sublime.


Opinión Simona Vega
de Simona Fernanda Vega Meyreles - miércoles, 24 de enero de 2018, 09:45

UNIBE, al ser una universidad que busca la excelencia académica, plantea códigos éticos, manuales e iniciativas para evitar el plagio y promueve aprovechar la herramienta del formato APA como herramienta contra el mismo.
Aunque las normas y los manuales éticos indiquen esto, opino que no se lleva a cabo de una manera exitosa. Es común ver trabajos realizados del plagio, donde ambos estudiantes como profesores dejan pasar por alto. Llevando en muchas ocasiones la universidad de excelencia a mediocridad académica.


25 de enero de 2018


Sonríe, vive, ama y repite: Una filosofía de vida.

Por:
 Lilian Henríquez.
Estudiante de UNIBE

La sonrisa es el idioma universal, nunca dejes de sonreír.
Cada vez que la vida presenta obstáculos, el ser humano automáticamente se predispone a tirar la toalla. A no darle un chance a las cosas y si lo hace, decide irse por la ruta más segura, pues es la que ya conoce. Sin embargo, ¿Cómo sabremos que lo que estamos haciendo es lo mejor para nosotros, si solo conocemos un camino? ¿Cómo podremos saber si hay otra alternativa que, aunque al principio nos cueste trabajo, su producto será tan satisfactorio que cuando haya pasado, miraremos hacia atrás y diremos “Realmente valió la pena”?
Si tienes problemas, sonríe. Si no tienes problemas, sonríe. Todo se trata de la actitud que tengas frente a la vida. De nada vale hacerte la víctima, ¿Qué esperas? ¿Que alguien venga a resolverte tus problemas? ¿Que alguien venga a tenerte lástima?
¿Así pretendes pasar la vida entera?
El mejor sentimiento es saber que lograste algo por ti mismo. Sin trampas, sin trucos por detrás, sin malas intenciones. Lograste algo con tu propio esfuerzo y sacrificio. Créete capaz de ser una mejor versión de ti mismo cada día.
La clave del éxito personal está en la confianza en tu persona. En la fe que tienes en que las metas que te propones las puedes lograr. Nunca pongas un “no” de por medio, pues mientras te excusas hacia otra persona, realmente al único que estás mintiendo es a ti mismo.
Es cierto que en el camino se presentarán obstáculos, pero nunca permitas que estos sean más grandes que tus deseos de dejar una huella en este mundo, de marcar una diferencia, de vivir lleno de satisfacción con lo que has llegado a lograr.
Hay sacrificios que debemos hacer, pero no será nada comparado al sentimiento de saber que, con puras intenciones y arduo trabajo, conseguiste lo que tanto anhelabas.
No es lo mismo que te den, a conseguirlo con tu propio sudor. Nunca sabrás el esfuerzo que una persona hace para conseguir algo hasta que te encuentras en sus zapatos. Nunca desprecies un detalle que te haga una persona, pues no sabes el sacrificio por el cual esa persona pasó para que ese presente llegara a tus manos. Aprende a valorar todo lo que tienes en la vida, por más insignificante que parezca.
No obstante, si alguna vez te encuentras en una posición difícil, no te compares con otras personas. No compares tus pertenencias, no compares tu familia, no compares tus logros. Con la única persona que debes compararte es con tu “yo de ayer”. Siéntete feliz, dichoso y orgulloso de lo que tienes, de todos los regalitos que te da la vida, pues no sabes si alguna vez se van y los extrañarás y añorarás cuando ya sea muy tarde.
De igual forma, no tengas miedo de amar. No creas que el amor es un desperdicio de tiempo, que si no amas, las cosas resultarán más fáciles. Nunca pienses que el amor es una distracción. Ama, pues es la mejor inversión que podemos hacer con nuestro tiempo. Valora a los que te rodean, aprécialos, pues si en algún momento dejan físicamente esta vida, estarás satisfecho, pues hiciste todo lo que estaba en tus manos para hacerlos feliz.
Recuerda que traer alegría al corazón de otras personas puede causar paz y felicidad en tu interior. Sonríe, vive, ama y repite.



24 de diciembre de 2017

Crónicas madrileñas 1

Llegar a Madrid fue como tragarme un litro de vino de un sorbo. Aquí las horas tienen alas. El día apenas dura para comerse unos churros con chocolate. ¿Lo primero?Asombro. Imagínate que de repente se abre ante ti una inmensa pantalla de cine, donde también eres parte de la acción. ¿La película? Extraña. Las primeras secuencias daban la impresión de que todos fumaban (en mi país casi nadie fuma). Así que de pronto parecía que la ciudad inhalaba un espeso cigarro. Semanas después, cuando una compañera comentó en clases que una nube de contaminación cubría la ciudad, perfeccioné la imagen de la rubia fumadora (por supuesto desnuda).
Otra cosa que seguía sin entender y que se lo comentaba a mis compañeros cantidad de veces, era el frío en los huesos de los madrileños. “Se supone que han vivido aquí toda la vida, que sus cuerpos están acostumbrados a este clima, entonces ¿por qué todos andan con abrigos y bufandas, como si el frío le fuera extraño? Una mañana no aguanté más y le disparé al profesor del Taller de Guion para Directores, Jaime Bauza Cotillas (dispara era su frase favorita). Él apaciguó mi espíritu. “Mira, no te creas que por ser madrileño se está acostumbrado al clima loco, pues aquí los choque atmosféricos son muy bruscos. En verano la temperatura sube del infierno, ahora es lo contrario. ¿Crees que puedas acostumbrarte a eso aunque tengas toda la vida para ello?”. Así acabaron, por el momento, las cuestiones sobre el frío sin que esto pudiera librarme del catarro que me estremeció el pecho por semanas.
Olvidado el asunto climático, empecé a acariciar el pecho cultural de la gigante desnuda. Releí “España contemporánea”, “El llano en llamas” y “Pedro Páramo”. De alguna manera me negaba a perder mi identidad caribeña. Casi muero una tarde cuando, caminando por Moncloa, encontré la librería Juan Rulfo. En éxtasis empujé la puerta y me dejé arrastrar de unos pies que se habían vuelto ojos. Andrés del Arenal (un sujeto muy amable que contestó casi todas mis preguntas) me invitó a una lectura de “Pedro Páramo” que se realizaría al día siguiente, con motivo del 60 aniversario de su publicación. Días después le enviaba una propuesta sobre un taller literario en Madrid que de aprobarse llevaría el nombre del gran creador mexicano. Como muestra de lo que haríamos le adjunté un trozo de mi impresión al encontrarme un pedazo de mi alma en un mundo hasta el momento irreal.
Madrid, el origen
Juraba que había llegado a un planeta muy distante de la Vía Láctea, pues la tormenta había sido terrible. Mi último acto consciente fue cuando orbitaba el planeta 0087 del cinturón de Scarnut. Entonces mi nave colapsó. Después desperté en esta ciudad de edificios enormes y viejos, gente presurosa que fuma con frenesí y gusanos subterráneos que tragan individuos día y noche. Pensé que me hallaba muy lejos de la Tierra, pues, salvo algunas coincidencias, los moradores eran diferentes a los terrícolas que conocía. Pero una tarde de mi primera semana, caminando la Calle de Fernando el Católico, la vi. La estructura no parecía nada extraordinario. Apenas tenía una puerta de cristal y una vez la atravesabas debías o subir o bajar unas escaleras de madera. Al bajar “El llano en llamas”, “Pedro Páramo”, “El gallo de oro”, y otra veintena de libros sobre Rulfo aclimataron mis pupilas. Fue suficiente, no estaba lejos de casa, pues ese dios que los isidrianos llamaron Rulfo había traído hasta aquí su evangelio.
Las semanas antes de empezar clases fueron un solo asombro. ¿Cómo eran las aulas? Lo mismo. Me fascinaban algunas materias, otras eran un desastre, no por el tema en sí o por quienes las impartían, sino por mi bloqueo mental.
Disfrutaba hasta no querer terminar las cuatro horas de Guion de Series de Ficción: Géneros y Estructuras Narrativas, del profesor Daniel Tubau García. Ante él tenía la agradable sensación de sentirme inferior. Era un come libros. Daba la impresión de que había leído todo. Encantaba hablar con un sujeto así. Solo en esta ocasión me fascinaba verme inferior a alguien. ¿Te fascinaba? Sí, porque ese sentimiento no era negativo, más bien, un favor a mi débil intelectualidad. La misma sensación la tenía en el Taller de Guion para Directores. Era lógico que me sintiera así, pues a pesar de las muchas cosas que hacía en Santo Domingo para sobrevivir, lo que siempre me ha salido sin esfuerzo es leer y escribir y ellos me daban trucos para mejorar ambas cosas. También disfruté mucho el Taller de Ayudantes de Dirección, con Begoña Casado. Nos reíamos como locos enseñándole dominicanismos como “vaina, muletilla que acomodamos en cualquier lugar de la oración, (expresiones que jamás usaba, pero que en su acento madrileño sonaban tan divertidas).
¿El lado opuesto? Dirección de Actores e Interpretación. En ella aprendí muchísimo, más que en cualquier otra materia, desde Stanislavski, el duque de Saxe-Meininger, André Antoine y su cuarta pared, las ocho preguntas de Tony Barr, el sí mágico…pero por encima del éxtasis del conocimiento estaba mi apatía por la actuación. Había pasado mis últimos diez años creando personajes y dictándole normas, por eso me aterraba ponerme en el laberinto que yo había construido. Sin embargo Saida Santana (la profe) me hizo uno de los regalos inolvidables de Madrid; me desveló la existencia de Leopoldo María Panero y su Canción del Croupier del Mississippi. Una pieza poética que revolucionaría mi invierno. Por eso le dediqué un trozó que no me enteré si leyó. ¿Tratando de demostrarle que no eran del todo malas sus clases? No lo sé, pero me hacían escribir y era suficiente. Cuando lo terminé se lo envié por correo.
Confesión de un guionista
Me sabían a mierda esas clases de actuación, donde tenía que deshacerme en millones de personas ridículas, muertas, o en individuos que solo habían existido en las memorias de mis frenéticos compañeros.
Una picazón extraña se me extendía desde la parte baja de la barriga, pasándome por el corazón, la garganta y la cabeza. Sin embargo al llegar a mi cerebro no era capaz de sacarla de ahí y me torturaba casi hasta la locura. Imagino que mi fobia era producto de haberme pasado tanto tiempo creando personajes, por eso me negaba a darle vida a cosas horrorosas que no habían vivido.
“Chicos, si queréis ser buenos directores tenéis que poneros en el lugar de sus actores”, era la justificación de la maestra (ese ángel que cargaba el cielo en los ojos) para tratar que no muriera durante su tortura.
Si hay un infierno —me decía— seguro que el peor castigo en él es ponerte a imitar un patán del que todo es ficticio .
Por suerte las clases no pasaban de cinco horas, pero qué maldita eternidad! Solo Saida podía disfrutar su ambiente. Entonces los ojos se les expandían y me daban cierta paz que me ayudó a sobrevivir.
Así inició la aventura del Master en Dirección y Realización de Series de Ficción. ¿Lo demás? Pecados de los que serás confesor.
Rodolfo Báez 
20 de febrero, 2016


Escritores del sello editorial UME conversan con estudiantes de UNIBE



Escritores jóvenes del sello editorial UME (Últimos Monstruos Editores) participan  en conversatorio con estudiantes de UNIBE que durante el segundo semestre de 2017 estudiaron sus obras. 

Mary Claudia, autora de la novela Incomprendida, y quien tiene 18 años de edad, habló sobre su proceso creativo e incentivó a los asistentes a escribir. “De la misma manera que yo empecé está novela con 16 años, usted pueden ser escritores o escritoras, si lo se proponen«, dijo la escritora. 

Peter Domínguez, autor de La paradoja del fénix, también conversó con los chicos sobre su pasión por la literatura. Domínguez enfatizó que más que escribir en la primera etapa de la vida es necesario leer, leer mucho, que después la escritura llegará sola y con cierta calidad. 

Greg Pérez, autor del libro Estación 47 (relatos de horror), dijo que aunque hablaba poco agradecía grandemente que en la Universidad Iberoamericana se estudiaran libros de autores dominicanos jóvenes. Pérez se mostró muy emocionado al presencial la proyección de tres cortometrajes realizados por los estudiantes que analizaron sus textos y la escenificación de una obra de teatro que recogía tres de las obras principales de su trabajo. 


“UME, es un sello editorial independiente que ofrece la oportunidad a autores jóvenes para que puedan publicar sus obras, sin invertir ni un peso, y que empiecen a hacer vida de escritores y recibir ganancias por ello“, expresó Rodolfo Báez, al terminar el acto.  Más información sobre esta editorial en: ultimosmonstruos.com 


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Soy . Autora:  María Teresa López Rodríguez. Primer Lugar del renglón Poesía Soy la oquedad de la noche, la soledad, el dest...